• Identificación de los documentos necesarios para presentar la declaración de impuestos, como el certificado de retenciones (Modelo 190) y la declaración anual de operaciones con terceros (Modelo 347).

  • Revisión de los ingresos y gastos para asegurarse de que están registrados correctamente en el libro de registro de facturas emitidas y recibidas.

  • Revisión de las deducciones y reducciones fiscales disponibles para maximizar los ahorros fiscales, como las deducciones por inversión en empresas de nueva creación (Modelo 180) o la deducción por maternidad (Modelo 140).

  • Comprobación de la información personal y la situación familiar, como estado civil, número de hijos y otros factores que puedan afectar la declaración de impuestos.

  • Revisión de los plazos y fechas límite para la presentación de la declaración de impuestos y el pago de impuestos adeudados.

  • Revisión de las obligaciones fiscales autonómicas y locales, además de las obligaciones fiscales estatales.

  • Revisión de las regulaciones fiscales especiales que pueden aplicarse a la industria médica u odontológica, como las deducciones relacionadas con los gastos de la consulta o las inversiones en tecnología médica.

  • Comprobación de errores comunes, como errores en la escritura o errores de cálculo que pueden retrasar la presentación de la declaración de impuestos o incluso resultar en multas o sanciones.

  • Comprobación de la validez y actualidad de los números de identificación fiscal, como el Número de Identificación Fiscal (NIF) o el Código de Identificación Fiscal (CIF).

  • Revisión de las opciones de presentación de impuestos, como la presentación electrónica o la presentación por correo, y los medios de pago aceptados por la Agencia Tributaria.